Tel Aviv, la joven mediterránea

(Este post fue escrito originalmente el 4 de abril de 2009 en CríticaPura)

La llamada Ciudad Blanca, o por su etimología, “colina de primavera”, cumple 100 años de su fundación este sábado. Y hay muchas cosas que se pueden decir del municipio de Tel Aviv-Yafo en este primer centenario, quizás la primera de ellas, “Mazal Tov!”

Invariablemente, los recuentos de esta ciudad la destacan como el corazón financiero, cultural y recreativo de Israel. Innumerables veces se señalará su mixtura entre tradición y modernidad, que la hacen una plaza espiritual (evidente desde su nombre, de origen bíblico), pero también “la ciudad más liberal” de la región, en donde, como en México, un gay parade puede generar aplausos o condenas, pero en última instancia se realiza: “si en Jerusalén dos diarios ultraortodoxos quitan a la ministras de la foto oficial del nuevo Gobierno, las revistas de Tel Aviv quitan la ropa de la/el modelo en turno”, reporta con humor un diario español. Y con todo, en Tel Aviv no faltan ni sinagogas (hay unas cien) ni las mesquitas, como la maravillosa edificación de Hussan Bek.

Tel Aviv city

Jesuralén y Tel Aviv parecieran tiener esta curiosa rivalidad que en el fondo, no se trata más que de una lucha complementaria, una tesis, una antítesis, y una síntesis: Jerusalén es milenaria, es como la tía abuela que contempla con algo de escepticismo a su joven (centenaria) pariente; Jerusalén es, como Florencia, una ciudad donde uno no ha caminado tres pasos cuando se encuentra con otro lugar lleno de historia; En Tel Aviv uno no ha caminado dos pasos cuando se encuentra un café, restaurante, bar, antro, boutique o rascacielos. Pero Tel Aviv es al final de cuentas una suerte de catarsis: “si no tuviéramos esta ciudad, Israel tendría que inventarla o ir directo al psicólogo”, dice Dana, una joven residente. Y si bien no tiene la majestad que sólo otorgan los años (cien en este contexto es poco), no por eso la fiesta permanente ahoga la cultura e historia de la ciudad, que es considerada por la UNESCO patrimonio de la humanidad.

Tel Aviv rocksTel Aviv es un poco Ibiza, por su vibrante ambiente lleno de jóvenes, antros, bares, y bellísimas mujeres, enmarcado todo en las aguas mediterráneas de su costa; es un poco Nueva York, por su dinamismo económico y las oportunidades que promete al espíritu emprendedor; tiene también mucho de alemán, por su emblemática arquitectura tipo Bauhaus, si bien esto no ha hecho que el modernismo se refleje en un nuevo boom de construcción, ni que el estilo oriental mantenga su vigencia en cada rincón. Tel Aviv es pues cosmopolita, producto de un pasado de inmigración que la fundó, y que continúa aportando a la ciudad notas de todo el mundo.

 

 

Tel Aviv 100Y con todo, Tel Aviv no deja de ser un mucho de Israel, y de poseer una significación histórica y política innegable. Fue ahí que en 1948, el 14 de mayo, Ben Gurión proclamó el nacimiento del estado de Israel, que en diez días cumple 60 años. Tel Aviv, que con su aire occidental de ciudad beta podría hacer sentir a uno en el mediterráneo europeo, y que es de hecho un destino turístico privilegiado, ha sido sin embargo uno de los sitios más golpeados del país por el conflicto árabe-israelí, y en donde docenas de misiles scud impactaron durante la primera guerra de Irak. Pero la ciudad y sus habitantes son corajudos y rebeldes (muy reventados, sí, pero “igual de patriotas que los de Sederot, Jerusalén o Haifa”, dice uno de ellos), y con ese ímpetu llegan a la celebración centenaria, en medio de la crisis económica, de un agudo conflicto en Oriente Medio, de un recientemente inaugurado gobierno israelí, pero sobre todo, de un azul profundo marino que, si no fuese por los rascacielos del distrito financiero y residencial, se fundiría con un igualmente limpio azul celeste.

Dejo aquí un video de Tel Aviv en 1913, y otro de la ciduad en la actualidad.

Notas sobre el centenario, 

Haaretz,  MilenioEl Mundo

No se meta con el petróleo caballero… porque sale recortado

(Este post fue escrito originalmente el 28 de marzo de 2009 en CríticaPura)

Resultado de la baja de los precios del petróleo en los últimos meses, y de los recortes en la oferta acordadas por la OPEP, la Asamblea Nacional (parlamento unicameral venezolano) aprobó la propuesta de nuevo presupuesto presentado por Hugo Chávez hace una semana. El nuevo esquema asesta un duro golpe a las finanzas estatales, entre otras cosas:

  • Reducción del presupuesto del presente ejercicio fiscal en 6,7% (que nominalmente alcanzaría el 18%, tomando en cuenta el nivel real de gastos de 2008).
  • Aumento del IVA de 9% a 12%.
  • Un aumento de 180% en la deuda interna (10, 232 millones de dólares, con lo que el pasivo interno crece a 12, 814 millones).

Chávez 1jpg

Si bien Chávez anunció que los programa sociales se mantendrán financiados, y que habrá un aumento del salario mínimo de 10% en abril, las expectativas inflacionarias (que el año pasado alcanzaron 31.9%) auguran una pérdida real del poder adquisitivo de los venezolanos, sobre todo, de los más pobres, muchos de los cuales siguen pasándose a la economía informal, que hoy representa el 57,8% de los empleos.

Uno de los temas más importantes, según reporta The Economist, es el destino de los fondos que Caracas dice haber estado ahorrando precisamente para los días difíciles. El ministro de finanzas Alí Rodríguez ha mencionado que 57 mil millones han sido transferidos al Fondo Nacional de Desarrollo; sin embargo, y sin explicación aparente, para diciembre del año pasado sólo quedaban 6 mil millones.

Chávez 3En el fondo del asunto se encuentra un tema que no debería sernos ajenos en México. La economía Venezolana es una ‘petrolizada’: los ingresos petroleros representan más de la mitad del presupuesto venezolano, y el 93% de sus exportaciones. Esto crea terribles problemas, dada la volatilidad del hidrocarburo, cuyo precio había sido calculado para arrojar 60 dólares por barril, pero debió ser ajustado a una cifra más realista de 40 dólares, con lo cual se quita de golpe un tercio del ingreso esperado. Todo ello da a pensar que en México, donde ya pasamos por la borrachera del gasto fácil (también petrolero) sin sustento financiero real, nos estamos tardando en llegar a un pacto de estado (no de gobierno, ni de partidos, de estado), para avanzar las reformas estructurales que nos permitan conjurar los azarosos caminos de una economía mundial de por sí caprichosa, y ahora en crisis generalizada.

Para complementar el cuadro, a menos de 72 horas de ser aprobado el nuevo paquete presupuestal de austeridad, Chávez realizará un viaje a Qatar, Irán y Japón, que le costará al contribuyente un aproximado de un millón 631,200 dólares, según reporta la prensa local. Éste viaje, apunta Carlos Bertizbeita (líder opositor), incluye una comitiva de casi el centenar de personas, y contempla temas que bien podrían ser encargados al canciller u otros funcionarios (la escala a Japón por ejemplo, se antoja innecesaria cuando el presidente de PDVSA y el ministro de Energía ya están ahí negociando, por cierto, un préstamo adicional por 1,500 millones de dólares).

Chávez 2jpgCuriosamente, pues, el modelo alternativo de Chávez recurre a mecanismos que parecieran sacados de una extraña mixtura entre el consenso de Washington y medidas keynesianas contracíclicas (aunque sin sustento financiero real). No obstante, los gastos oficiales no parecen quedar contemplados en las medidas de austeridad (and I thought my jokes were bad –Ledger dixit).

Referencias:

The Economist
La Jornada
Le Monde
El Nacional

El hombre con la túnica color de chocolate

(Este post fue escrito originalmente el 17 de marzo de 2009 en CríticaPura)

Con este sobrenombre es recordado, sobre todo por los jóvenes, el ex presiente iraní , el Seyed Mohammed Khatami. El ‘apodo’ lo ganó en una singular ceremonia celebrada en su honor el 22 de diciembre de 2005. Singular, digo, porque en primer lugar fue organizada por la juventud artística y activista de Irán, y porque más que un solemne besamanos, se trató de una verdadera fiesta, “similar a un concierto”, que no hizo mucha gracia a los políticos más conservadores del país persa. Pero fue una muestra de reconocimiento de los sectores jóvenes y progresistas a un presidente que, si bien con sus bemoles, se caracterizo por llevar a cabo una agenda reformista, de apertura y tolerancia.

Debo apuntar que hace un año tuve la fortuna de poder saludar al señor Khatami al final de una interesante conferencia académica, y desde entonces me ha interesado su trayectoria y legado político.

Khatami 1

El día de ayer (lunes 16), luego de tres semanas en que había pretendido regresar al poder, Khatami anunció que saldría de la contienda por la carrera presidencial de junio este año, que llamará a las urnas a 45 millones de electores. Sus razones parecen encomiables. Frente a un previsible intento de reelección del actual titular del ejecutivo, Mahmud Ahmadineyad, de filiación islamista conservadora, Khatami, de acuerdo con sus colaboradores cercanos, ha preferido hacerse a un lado para no dividir el voto progresista. Esto, porque la semana pasada Mir-Hossein Moussavi, antiguo primer ministro (1980-1988) finalmente decidió lanzarse a la competencia, sorpresivamente y a decir de muchos rompiendo un pacto entre caballeros que tenía con Khatami. Aunado a ello, Medhi Karroubi, otro clérigo reformista y ex parlamentario, también esta apuntado. El calculo de Khatami es que tres candidatos reformistas llegarían divididos ante el monolito conservador encarnado en Ahmadineyad. El actual presidente Ahmadineyad es recordado por su conferencia de 2007 en la Universidad de Columbia, en la que, cuando un estudiante le preguntó sobre los castigos draconianos de su régimen, que incluían la ejecución contra homosexuales, el presidente respondió: “Nosotros no tenemos eso en Irán … no sé quien les dijo que había homosexuales en mi país”, ganandose el abucheo de los estudiantes presentes. Ahmadineyad también ha dicho públicamente, en un lamentable discurso, que el estado israelí (junto con su pueblo, debe entenderse), debe ser “eliminado de las páginas de la historia”.

Khatami and womenSin embargo, y si bien es loable la prudencia de Khatami, muchas voces se han alzado señalando que quienes debieron frenar sus ambiciones presidenciales hubiesen de ser los otros candidatos del bloque reformista, puesto que Khatami es una figura cuya presencia es más popular, sumamente respetada nacional e internacionalmente, y cuyas propuestas, por mucho, gozan de un refinamiento intelectual y práctico probado. Pese a que Moussavi puede sumar apoyo de algunos conservadores, queda lejos del entusiasmo que Khatami despierta en jóvenes y progresistas. Según algunos analistas, pues, con la retirada de quien fuera el presidente más liberal desde la Revolución de 1979, de hecho Ahmadineyad asegura una reelección, y con ella, la permanencia sin balances de una visión política conservadora, cuya apuesta en política exterior ha sido el enfrentamiento sistemático con occidente, y que ha dejado en casa los saldos de un mal manejo económico y el despilfarro de los cuantiosos ingresos petroleros, críticas que, por cierto, le han llovido desde el flanco reformista, pero también desde el de los mismos conservadores. El problema, pues, es que, como recuerda Muhammad Ali Abtahi, ex vicepresidente, las elecciones de 2005 enseñaron que el reformismo perdió debido al fenómeno de los candidatos múltiples. ¿Pero por qué tuvo que ser Khatami, el más calificado, quien renunciara?

I’m pulling out of the election on the basis of a moral obligation and to avoid scattering the votes so that … change and improvement will be more easily achieved and with less cost. — Khatami

Khatami with jewsAhora, el análisis de fondo debe ser este. En términos internacionales, se produce una coyuntura favorable para que un presidente reformista en Irán pudiera iniciar un acercamiento potencialmente provechoso con el también recién electo líder norteamericano, Barack Obama, que ha llegado a la Casa Blanca con el mandato popular de replantear muchas de las posturas de política exterior de su antecesor, y construir un diálogo renovado con la comunidad internacional. Una agenda progresista iraní y norteamericana pudiesen pues buscar puntos de convergencia, sin duda benéficos para un castigado Medio Oriente, como en el caso de la relación con Israel (no olvidemos que Irán es el país de la región donde más judíos viven –unos 25,000– además de Israel). No obstante, estas perspectivas se frustran en gran medida si el bloque conservador se mantiene en el poder.

Una acotación indispensable es que en la república islámica de Irán, el presidente tiene de hecho pocos poderes constitucionales. Son en todo caso los ayatolas, y en particular el Ayatolá Ali Khomenei quienes tienen la última palabra. Por ello es que una reelección de Ahmadineyad significaría una especie de “carro completo” para los conservadores, mientras que un eventual triunfo de los reformistas, se traduciría en un balance de poderes, que no daría manga ancha para llevar a cabo una agenda de apertura completa, pero al menos mantendría una representatividad oficial de los sectores más avanzados.

Khatami enfrentó esta presión de los poderes reales de los ayatolas durante sus dos mandatos como presidente, de 1997 a 2005 (el Líder Supremo, Ayatola Ali Khomenei controla directamente a las Fuerzas Armadas, la policía, y los medios de información). Con una respetable carrera intelectual tras de sí, pero siendo una figura desconocida en política, Khatami sorprendió al mundo el 23 de mayo de 1997 cuando triunfó en las elecciones presidenciales con el 70% de los votos sobre el candidato conservador Ali Akbar Nateq-Nouri. Su agenda en política interior consistió en buscar formulas de articulación democrática y apertura, en economía, mantener la política de industrialización, apuntalando el desarrollo y modernización. En política exterior, inicio a tender los puentes para pasar de posiciones de confrontación a una apuesta por la conciliación. Incluso, se habló de que, durante los funerales del Papa Juan Pablo II, Khatami trabó charla con su contraparte israelí, el presidente Moshe Katzav (judío nacido en Irán), si bien esto le granjeó enormes críticas de parte de la línea dura iraní y es un episodio que siempre ha negado.

Khatami 2jpg

De lo más rescatable de Khatami, y que da para un post entero, es su elaboración sobre el “Dialogo entre Civilizaciones”, opuesto a la tesis del “Choque de Civilizaciones” postulada por Samuel Huntington, el mismo académico que en un libro posterior (Who Are We?), argumenta entre otras cosas que los mexicanos somos un elemento inasimilable en la cultura anglosajona, cuyos valores fundacionales ponemos en peligro. Esta propuesta del dialogo, importantísima para México, ha dado lugar a varias organizaciones a nivel mundial (entre ellas una fundación creada por el propio Khatami) que persiguen su ideario en lo teórico y práctico. 2001 fue declarado por la ONU año del Dialogo entre civilizaciones, y es una idea a la que, sin duda hay que seguirle la pista.

 

Referencias:

FT:http://www.ft.com/cms/s/0/31816efa-1189-11de-87b1-0000779fd2ac.html

NYT: http://www.nytimes.com/2009/03/17/world/middleeast/17iran.html?_r=1&ref=world

BBC: http://news.bbc.co.uk/2/hi/middle_east/7945822.stm

El País: http://www.elpais.com/todo-sobre/persona/Mohamed/Jatami/377/

AJ: http://english.aljazeera.net/news/middleeast/2009/03/200931732351779536.html

ONU: http://www.un.org/Dialogue/

El barrio de Polanco

(Este post fue escrito originalmente el 12 de marzo de 2009 en CríticaPura)

Hoy quiero hablar del histórico barrio de Polanco, en la ciudad de México. Hace algún tiempo, cuando llegue a vivir ahí, recuerdo haberme convertido en un auténtico boyscout: peiné a pie toda la zona, desde la calzada Mariano Escobedo hasta el Bulevar Manuel Ávila Camacho, y todo Ejercito Nacional hasta alcanzar Paseo de la Reforma, descubriendo, en el curso de la expedición, las amplias y poéticas vías de Homero u Horacio, en donde se yerguen edificaciones tan representativas como la parroquia de San Agustín. Y también encontrando al paso callejuelas de un insospechado sabor nostálgico, como la parte más meridional de Hegel, tan frondosamente arbolada que pareciera tener un techo de esmeralda, con poderosos troncos que hacen elevar copas cuyas hojas más altas saludan a las que nacen del fuste en la acera vecina.

Vista Polanco

Una buena parte de mis rutinas han sucedido desde entonces aquí: encuentros con amigos en los parisinos cafés-bistrots de Campos Elíseos y bares de la avenida Masaryk, como el del Habita, desde cuya terraza se domina el corazón del vecindario; reuniones en los restaurantes de Julio Verne; cenas de ultima hora en los sabrosos (y maravillosamente baratos) tacos del Taco-Moloco frente a la Defensa Nacional; búsquedas literarias en la generosamente surtida sucursal de El Péndulo sobre Alejandro Dumas; espartanas salidas a correr en la mañana por el camellón de Horacio.

Hace poco, sin embargo, se me dio re-descubrir Polanco. A diferencia de muchos otros lugares de la ciudad, Polanco es, más allá de sus boutiques, centros comerciales y departamentos tipo loft, una exquisita zona para salir a curiosear. Y es que así es Polanco: caminable; y así lo he estado re-descubriendo: caminando.

Moliére PolancoAlgo que encuentro fascinante del sitio (el barrio de Polanco es en realidad un conjunto de seis colonias contiguas) es la serie de contrastes que uno encuentra; eclécticos, pero armónicos a su manera. Caminando por Oscar Wilde uno se topa con tradicionales puestitos de flores y fruta frescas a pie de calle, lo mismo que exclusivos negocios gourmet donde se debe pagar una pequeña fortuna para adquirir un minúsculo frasco de cardamomo o una latita de foie gras. En Emilio Castellar, a la altura de La Fontaine, se pueden mandar a hacer trajes a la medida con finas telas importadas, de esas de las que se puede sentir su rica textura sólo con la mirada. En la misma calle, a la altura de Goldschmit, existe la posibilidad de conseguir un buen atuendo, a precios mucho más razonables y sin sacrificar tanto en calidad, en una tradicional sastrería cuyo dueño ha portado el mismo apellido por tres generaciones. Jamás me cansaré de llegar hacia Moliere vía Ibsen, para ver como Louis Vuitton y Cartier comparten plaza junto al local de tamales y la ferretería donde mandé hacer mi nuevo juego de llaves, luego de volver a dejarlas en Cuernavaca por enésima vez. En Polanco es posible sentarse a la mesa de El Pujol, en Petrarca, para degustar el aguachile de láminas de garra de león y venado en recaudo negro; o irse a los famosos Caldos Polanco para probar, por 35 pesos, un caldo de pollo que trae consigo la garantía de cuatro décadas de aprobación popular (ni que decir de los esquites de la esquina de Moliere, cuya clientela debe esperar hasta media hora en la fila).

Casa PolancojpgUna de las notas más interesantes del barrio, y que lo hacen ser tan vibrante, es su acentuado cosmopolitismo. Por años, Polanco ha sido hogar de las comunidades judía, española, libanesa, francesa, alemana, y más recientemente japonesa, entre otras. La presencia de numerosas embajadas hace que oír acentos y lenguas extranjeras sea moneda corriente. Polanco es como un puerto a donde arriban gentes de todas partes; puerto que ha renunciado a tener su mar, a caso temiendo que el calor salado de la playa carcoma sus antiguas casonas estilo colonial californiano y decimonónico afrancesado, muchas de las cuales se han convertido en exclusivas boutiques, galerías de arte, embajadas, y oficinas como las de la Fundación Colosio, que ha atinado en mantener el edificio, verdadera joya, en excelentes condiciones.

Gracias a su diversidad cultural, se encuentra una extensa y sibarita gastronomía por los rumbos, desde ricos helados italianos hasta pechuga de pato en Saint Honoré; tanto excelentes cavas de vino como una amplia gama de quesos. Saliendo a correr por las mañanas al parque Lincoln (en que pese al transito urbano de Anatole France y Luís Urbina se puede respirar aire fresco) veo a otros corredores, titiritando como yo por un frío acompañado de bruma y sereno. Algunas de esas corredoras son chicas judías que salen a hacer ejercicio con un curioso ropaje: sus tradicionales faldas largas, pero adaptadas en tela deportiva para la ocasión, y el cable de los audífonos de un iPod pasando dentro de su pañuelo (también ‘deportivizado’) sobre la cabeza. A algunas de ellas, muy bellas (oy vey!) les he tratado de robar una cómplice mirada, aunque no he logrado pasar de un ‘shalom’ y una sonrisa que se esfuma a la velocidad en que pasamos corriendo en sentidos opuestos, ella por la galería de antigüedades, en dirección a Dickens, y yo hacia Arquímedes.

Antara Polanco

Este mismo parque Lincoln es una delicia para pasear en fines de semana. Ahí se encuentra la Torre del Reloj, para muchos, símbolo de Polanco mismo, y que en su interior alberga un saloncito donde se encuentran exposiciones insospechadas de pintura y fotografía. Yendo hacia Temístocles, se encuentra también el teatro al aire libre Ángela Peralta y el aviario, a la altura de Eugenio Sue y Mousset. Sábado y domingo, en sus dos espejos de agua, se dan cita aficionados a los barcos miniatura, que con gran pericia navegan sus embarcaciones a control remoto, mientras los menos experimentados rentan una nave que queda a la expectativa, como pairo. Desde ahí uno puede ir a caminar al parque América, ir a un concierto en el Conservatorio Nacional, cerca de la sinagoga, curiosear un improvisado e improbable marché aux puces en medio de plena plaza Antara, o de plano salir por el Obelisco a Bolívar rumbo al Paseo de la Reforma, cruzar hacia Campo Marte y su monumental bandera, y de ahí elegir entre una ópera en el Auditorio Nacional, o una exposición en el Museo Nacional de Antropología mientras se recorre las muestras de pintura que suelen ponerse en Reforma a la altura de Chapultepec, a donde también se puede ir para visitar el zoológico o internarse hasta el Castillo, aunque esto lo ubica a uno ya en los límites del barrio.

Lago Parque Lincoln

Caminando de vuelta al depa desde Masaryk, doblo hacia parque Lincoln por pasaje Polanco, y salgo a la estatua de Martin Luther King. Desde ahí, ya de noche, veo las luces de los altos edificios en la zona hotelera (qué buenos martinis los del W!). Ya se ha montado un buen transito –aunque no tanto como el que se hace últimamente en la glorieta de Ferrocarril de Cuernavaca, frente a Lyceo Franco-Mexicano. Con todo, el claxon de los autos se va paliando con algunas notas de jazz de un barecillo escondido en Monte Eibruz, que medio compiten con las percusiones de un pub en Campos Eliseos, o quizá del Hard Rock Café. Ya casi llego a Moliere, y ahí se va acabando el trayecto, los ruidos del barrio, y este comentario. Así termina el recorrido por lo que desde los años veintes es Polanco, la antigua Hacienda de San Juan de Los Morales. Quizá mañana, si me levanto temprano, tenga más suerte encontrando miradas cómplices en mis correrías por Horacio o Parque Lincoln.

PS. ¿Se acuerdan de la película “Matando Cabos”? Aquí les dejo el video de la canción, “La reina de Polanco”,  y algunas referencias:

http://www.ciudadmexico.com.mx/zonas/polanco.htm

http://www.polanco-online.com.mx/

http://es.wikipedia.org/wiki/Polanco_(México) 

http://www.youtube.com/watch?v=Q2iRk3O3o98&feature=related

Legalidad a media-s: las televisoras y los spots del IFE

(Este post fue escrito originalmente el 2 de febrero de 2009 en CríticaPura)

Para empezar la semana nada mejor que un día feriado, como este lunes. Una de esas jornadas taciturnas, ricas, en que uno descansa viendo un poco de televisión, un buen programa o un buen partido. Todo, claro, si la transmisión no se frustra por un spot del IFE. En efecto, los alcances y limites de la reforma electoral de 2007 ya se están poniendo a prueba recién arrancan las precampañas de este año, y lo que pasó este fin de semana da para un buen debate, sobre todo en lo que al papel de los medios se refiere, y a cómo el IFE pretende llegar a la conciencia de los ciudadanos.

ife spotsEl sábado y el domingo, los partidos de fútbol y el supertazón fueron interrumpidos por los tiempos que la ley asigna para partidos políticos y para el IFE, una situación que desde el mismo fin empezó a crear polémica en los sitios electrónicos de diarios como El Universal, y la razón es que, de acuerdo a la ley, desde este momento las televisoras deben dedicar parte de su tiempo a tales fines. La polémica, sin embargo se genera porque los anuncios no se pusieron en la barra de comerciales, como se suponía, sino interrumpiendo la programación regular, en este caso, el partido Monarcas-América, y el encuentro (buenísimo) en que los acereros de Pittsburg lograron su sexto campeonato contra los cardenales de Arizona. Esto generó un comprensible malestar entre los televidentes, pero encendió también la critica desde otras trincheras.

¿Pero qué es lo que está detrás de esto? En primer lugar, que las televisoras, a decir del IFE (que rápidamente se deslindó), le están pasando la factura de esta obligación legal a nosotros, el televidente. Para no sacrificar tiempo de anuncios comerciales, que venden y venden bien a sus patrocinadores, meten los anuncios del IFE en medio de los programas. Las televisoras, recordemos, tienen concesiones para su señal de parte del estado, y la comunicación es considerada un bien de interés público. Y no es que se les esté exigiendo a las cadenas de televisión un sacrificio irracional. El estado, por ley, tiene 48 minutos de tiempo aire en televisión que puede emplear para usos oficiales. La reforma electoral de 2007 contempló que los anuncios del IFE y de los partidos políticos para esta temporada de precampañas (24, 000 spots aprobados que nos bombardearán desde ahora) entraran como parte de ese paquete de 48 horas que de por sí se tiene reservado. No hay que confundirse, pues, las televisoras no mostraron este fin de semana voluntad para cumplir su parte del trato.

En segundo lugar, y lo más preocupante es que esta intromisión de estos anuncios puede ser un tiro por la culata, y en lugar de lograr su labor concientizadora de la importancia del voto, genere une estado de malestar del televidente hacia el instituto electoral y los partidos, en un año que elige nueve gobernadores, renueva el Congreso, y elige cientos de representantes en varios estados. Y no es para menos, ¿quién quiere perderse el gol mientras contempla, incrédulo, a Jesús Ortega invitándolo a votar?

SpotsLegisladores y representantes de todos los partidos, empezando por Manlio Fabio Beltrones, coordinador del PRI en el Senado, desde el sábado ya han levantado la voz exigiendo que Televisa y TV Azteca no quieran servirnos cognac rebajado y pongan los anuncios en los comerciales, no en la programación, y le eviten al televidente un mal rato que le irrite. Se puede debatir si el ciudadano debería ser lo suficientemente abnegado como para renunciar al momento estelar de la película o a la tanda de penales a favor de escuchar a un partido hablándole de su plataforma ideológica. Pero ese es otro tema, lo cierto en este momento es que las televisoras han dado un golpe de fuerza desafanandose de su obligación, y el IFE y los partidos han alzado la voz. La pregunta que tener en mente esta semana que se vaya resolviendo el asunto será: ¿caeremos en el chantaje, o de verdad los partidos, desde el Congreso, se impondrán con la fuerza de la ley?. Ojo, que se están jugando su propia razón de ser: si no defienden la ley que ellos mismos crearon, más de uno va a empezar a preguntarse por qué los mantenemos cobrando su dieta. Dejar que esta acción pase de bola y no marcarles strike a las televisoras sería un peligroso precedente. Las instituciones se fortalecen en la acción, no sólo en el espíritu de la ley.

Este será uno de los temas de la semana, y no para menos, se trata de uno de los actores más importantes, los medios de comunicación, frente a los poderes legales del estado y las instituciones. Lo que pase con este incidente, a caso menor, será termómetro de lo que podemos esperar en términos de respeto a la ley para este reñido año electoral.

Barbie llega a los 50 años… y cambia de look!

(Este post fue escrito originalmente el 5 de febrero de 2009 en CríticaPura)

Ayer, el Wall Street Journal puso en su portal un video titulado “Barbie turns 50 and gets makeover”. El artículo de Nicholas Casey (cuya versión en español está disponible aquí), explica cómo tras medio siglo de vida la famosa muñeca llega a los estantes con su popularidad palideciendo, con ventas estancadas o a la baja, sin haber realizado grandes innovaciones en su imagen, y sobre todo con una fuerte competencia enfrente (“Bratz” de MGA Entertainment, y “Hannah Montana”, de Disney). Pese a todo, Barbie, ese icono que reflejó y marcó pautas de moda, sigue siendo un nombre a tener en cuenta. Ahora, Barbie irá a hacerse un makeover para tratar de vender una imagen más fresca, atractiva, y conquistar así a un público joven, pero también re-conquistar a uno mayor, pues según dice Robert Dickson (nuevo director general de la marca), Barbie empezará a vincularse más al mundo de la moda, y podremos ver proyectos de la mano con Vogue maganize, por ejemplo.

Barbie girl

Por cierto, que mientras escribo esto estoy en mi casa de Cuernavaca, en Morelos; el fin de semana voy a Taxco, en Guerrero; la mayor parte del tiempo vivo en el DF, y tengo el placer de visitar con regularidad Jalisco y Querétaro. ¿Qué tienen en común estos estados? En todos, el PRI es un partido de oposición. Es cierto que de acuerdo a los análisis y encuestas de que disponemos, el PRI se perfila para ser el gran ganador en las elecciones de 2009 para el Legislativo federal, que renueva sus 500 diputados, y donde se prevé una mayoría tricolor. Pero en las entidades en que es oposición (y aun en algunas que no lo es) el PRI llega, similar a Barbie, con nombre y estructura, pero desgastado, estancado electoralmente, sin haber realizado grandes innovaciones en su imagen, y sobre todo, con una fuerte competencia en frente. Los buenos resultados de 2009 podrían quedarse sólo en el Congreso y no en los estados, como ha apuntado en entrevista radiofónica el analista Pablo Hiriat.

El dato no es menor: la primera fuerza territorial y que se perfila a ser primera fuerza en la Cámara de diputados, que ya anticipa con entusiasmo esta recuperación, con todo, no deja de ser un instituto político que a nivel local tiene escenarios tan disímiles como el de Coahuila, donde gobierna el estado y acaba de ganar 20 de 20 distritos, en contraste con Morelos, donde es oposición desde el 2000, y sin la figura plurinominal no tendría un solo diputado. El revolucionario institucional es el partido gobierna al mayor número de mexicanos directamente; ha mostrado unidad, capacidad negociadora y liderazgo en el plano nacional. Pero en el escenario local, en muchos de los estados en que ustedes y yo vivimos, el PRI necesita un makeover urgente.

En varios sentidos, el PRI (el PRI opositor y local, que los adjetivos cuentan) es como la cincuentona muñeca rubia: no llega en su mejor forma, pero es imposible que su nombre no nos suene, no nos diga algo. Nuestra generación creció con él en la cúspide; sabemos, aunque sea de oídas, la larga historia que tiene sobre sus hombros (errores y aciertos). Nos tocó ya a una edad lucida ver el 2000. Y ahora, en 2009 el PRI –y el resto de los partidos— va a buscar re-conquistar el voto adulto, pero sobre todo a conquistar el voto joven, el nuestro. ¿en qué va a consistir el makeover? Al igual que Barbie, el PRI opositor y local puede tener el nombre, la estructura, la experiencia. Pero le falta la frescura para llegar con propuestas para las nuevas generaciones. Le falta definir qué es lo que va a abanderar que pueda ser interesante para los nuevos votantes. Los analistas sugieren que uno de los activos en que se puede montar el PRI es precisamente su oficio de gobierno. ¿Pero, va a poder sacar esta carta, 1) ante un público joven que tiene nuevas maneras de ver la política; y 2) en el escenario de estados donde es oposición o de plano sólo está representado por la gracia plurinominal? Difícil.

Seguramente vamos a presenciar un profundo makeover, y no sólo de parte del PRI, sino que quien quiera que pretenda ganar las simpatías jóvenes tendrá que plantear nuevas estrategias, nuevas propuestas, novedosas formas de comunicar, en fin, los partidos tendrán que re-inventarse para seguirle el paso al votante de 18-30 años. Esto, en si mismo, de darse, se agradecerá. Habrá que estar atentos puesto que, por el simple hecho de ser votantes jóvenes, seremos protagonistas obligados en la trama de 2009, que se antoja reñida e interesante.

Conversaciones de café

En una de las entradas pasadas, “Los ex mandatarios en el debate público”, se prestó a un buen debate, y de los comentarios recojo en particular el atinado señalamiento de Sergio José en el sentido de hacer un ejercicio de prospección, y el comentario que por mail me sugiere hablar del papel de los ex mandatarios en otras latitudes. Les tomo la palabra pues y prepararé una segunda parte del post en la que, como siempre, los invito a participar.

Y por último, este año lo empezamos con otro 50 aniversario, sólo que este de un enorme y verdadero significado histórico y emotivo: el triunfo de la Revolución cubana. La revista GQ de este mes reproduce una entrevista con Steven Soderbergh el cineasta ganador del Oscar y la Palma de Oro de Cannes, quien nos trajo la serie de La gran estafa y Traffic, y que en este año lleva a la pantalla “Che”. No me aventaré aquí el comentario de la película, pero por la calidad del director, actores (Benicio del Toro), producción y el tema, es una realización que hay que ver.

Che Benicio

Derechosos e izquierdosos in nuce?

(Este post fue escrito originalmente el 27 de febrero de 2009 en CríticaPura)

El fin de semana pasado, de viaje en Monterrey, charlaba con unos amigos sobre los méritos del political compass (“brújula política”), un cuestionario-test que desde hace tiempo ha circulado por internet, con creciente popularidad, y promete ser una herramienta para saber en qué parte del espectro político se encuentra uno. Mediante 61 preguntas, el test determina si uno es de izquierda o derecha (en términos de preferencias económicas), y si es autoritario o “libertario” (según preferencias socio-políticas). En el extremo de la derecha se encuentran los neo-liberales, en el extremo de la izquierda los comunistas; en el extremo del autoritarismo están los fascistas y en el extremo del libertarianismo se ubican los anarquistas.

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La propuesta es interesante, sobre todo porque va un paso más allá de la vieja dicotomía derecha-izquierda surgida con la Revolución francesa, cuyo poder explicativo está ampliamente rebasado. Sin embargo, es necesario señalar algunas reservas respecto al dichoso political compass y las expectativas que ha generado.

Me ha maravillado cómo algunas personas conceden demasiado al test, olvidando que se trata de una herramienta, útil por su puesto, pero también limitada e imperfecta. Pongo dos casos que me parecen preocupantes. En primer lugar, hay una tendencia a hablar de un “lado correcto”. Generalmente este es el “libertario de izquierda”. La mayoría de la gente que sale en este recuadro tras tomar el test tiene la impresión de haber quedado en este lado correcto, cuya consecuencia inmediata es que hay otros tres “lados incorrectos” (autoritario de izquierda, autoritario de derecha, y libertario de derecha). Curiosamente, la mayoría de la gente tiene esta impresión debido a que, según el polítical compass, Nelson Mandela y el Dalai Lama saldrían (hipotéticamente) como libertarios de izquierda. Más que análisis de fondo, hay una serie de idealizaciones. Los más ortodoxos llegan a afirmar que es preferible salir en el extremo izquierdo y libertario (comunismo-anarquismo) que justamente sobre la línea libertaria-izquierda (todo, claro, para aparecer en la foto más cerca del Dalai Lama). Irónicamente, algunas personas que cantan las loas a los gobiernos escandinavos y sus altos resultados en bienestar social, rechazarían salir en el cuadrante de libertario-derecha, aunque todos estos países salen ahí, según el propio test.

Politicalcompass2Elsegundo caso es el de las personas que repentinamente se definen como de izquierda-libertaria, derecha-libertaria, etc., sólo porque así aparecen en el test. A la pregunta de ¿tú qué entiendes por izquierda/derecha libertaria?, naturalmente no tienen una respuesta clara. Esto, nuevamente, es producto de las imágenes inducidas. Por ejemplo, como en el political compass se señala que Stalin saldría en autoritario-izquierda y Gandhi en libertario-izquierda, muchos tienden a decir “yo salgo como Gandhi, eso debe ser bueno”. Lo que no se matiza, es que Stalin sale no sólo en izquierda-autoritaria, sino en el extremo, y que Gandhi, en contraste, no sale en los extremos. Me preocupa pues que una lectura superficial y mecánica de este test degenere en definirse políticamente de manera desinformada y en base a imágenes idealizadas e hipotéticas.

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Pero aún hay más. Junto con una traducción mediocre al español (que confunde “ultimately” con “últimamente”, y “reflection” con “reflexión”), es inevitable constatar que algunas preguntas tienen sesgos contextuales. Por ejemplo, se pregunta si uno cree que “nuestras libertades civiles están siendo excesivamente restringidas en nombre de la lucha contra el terrorismo”. Claramente, esta pregunta está pensada para el público norteamericano, y los debates sobre las leyes de intercepción de llamadas telefónicas, detención de presuntos terroristas y su retención en custodia, etc. ¿Y en México? Un amigo me dijo que contestó esta pregunta suponiendo que “guerra contra el terrorismo” podía significar “guerra contra el narco”. Naturalmente, ambas luchas son horribles, pero también son significativamente diferentes (al menos por ahora, si bien es cierto que la lógica de la lucha apunta hacia una evolución al narco-terrorismo).

En otras ocasiones, las preguntas de alguna manera inducen a responder lo “políticamente correcto”, y además suponen erróneamente que el lector tiene en su mano toda la información necesaria para hacer un juicio certero. Por ejemplo, cuando se pregunta, ¿cree usted que los ricos pagan impuestos demasiado elevados?, varios amigos me han confesado que sienten una inclinación natural a responder que no (es políticamente más correcto), aunque no se tenga la menor idea del sistema impositivo. Más aún, en Querétaro, por ejemplo, el gobernador panista Garrido Patrón creó un desafortunado “impuesto sobre la nómina”, una forma burda y fácil de tratar de obtener más dinero, que, naturalmente, pagan clases medias altas. Un queretano que responda “sí” a la mencionada pregunta, sería ya por eso entonces catalogado como de derecha, cuando en realidad la respuesta es fruto de un malestar contra un impuesto absurdo y abusivo.

Habrá pues que tomar el test, que es interesantísimo, pero darle una lectura cuidadosa, que evite maniqueísmos de buenos y malos, y sobre todo que evite definiciones mecánicas. Yo los invito a hacerlo, si no lo han hecho, pero sin caer en estereotipos fáciles. 

Más allá del political compass, sin embargo, el tema que se desprende es el de las nuevas formas de afirmación e identidad política en una sociedad crecientemente compleja. ¿Un panista es necesariamente de derecha? Definitivamente no es lo mismo el PAN de Gomez Morin que el de Manuel Espino. Tampoco es lo mismo el priismo viejo y tradicional de la nomenklatura que el del ala reformista de ese partido. Y qué decir del PRD, ¿todo perredista es de izquierda? ¿Serán lo mismo Ebrard que Noroña?